Las selecciones de Italia y Suiza firmaron un empate a un gol en un partido amistoso de preparación para el Mundial en el que el joven equipo suizo aportó el fútbol y el conjunto de Marcelo Lippi puso el orden y la dureza y que tuvo como nota más destacable la reaparición del romano Francesco Totti.
El encuentro, que mostró la unión existente entre el público suizo y sus representantes, ofreció a una selección local que no por joven se mostró insegura en sus quehaceres frente a la todopoderosa Italia, pese a lo cual mostró una preocupante falta de gol, que no pudo poner la guinda a su abrumador dominio.