No sólo Bautista dio la buena noticia. Jorge Lorenzo se sumó a la fiesta del motociclismo español al alzarse con la victoria en la prueba de 250 centímetros cúbicos del Gran Premio de Australia, después de liderar la carrera durante en su mayor parte.
El mallorquín se impuso por nueve milésimas al sanmarinense Alex de Angelis (Aprilia), que intentó arrebatarle el triunfo en la última recta. El más inmediato rival de Lorenzo en la lucha por el Mundial, el italiano Andrea Dovizioso (Honda), finalizó la prueba en cuarto lugar. De esta forma, el piloto español, que ya acumula ocho victorias parciales, lidera el campeonato con 24 puntos de ventaja sobre Dovizioso a falta de tres fechas. Otro título mundial español está muy cerca.