La selección española superó la que era su primera prueba de fuego, ante una Serbia en plena renovación que llegaba como un adversario a temer, con la rotundidad (83-62) de los equipos hechos, para apuntarse la final del Trofeo Comunitat Valenciana.
Los serbios, después de los aperitivos de China, en dos ocasiones, y Angola, se presentaba como el primer examen serio para los de 'Pepu' Hernández, que lo aprobaron con una nota muy alta vista diferencia en el marcador y en la cancha entre uno y otro.