La afición española no falló, y se desplazó en masa hasta el lugar para agasajar a los jugadores, 'Pepu' Hernández y su cuerpo técnico, abarrotando el sitio elegido por la Federación Española de Baloncesto (FEB) para unir al público y sus héroes.
Fue una celebración 'corta', pero intensa desde primeras horas de la tarde hasta cerca de las una y media de la mañana, donde el mensaje de los internacionales fue claro, un agradecimiento a todos los que les han apoyado, a los que hicieron partícipes de la medalla de oro.