Cadel Evans no es consciente de haber hecho una mala contrarreloj, pero su rendimiento no fue suficiente para asaltar el maillot amarillo del español Carlos Sastre y, con su derrota, aguó la fiesta que tenía preparada su equipo en París.
"He rodado bien y creo que he hecho una buena contrarreloj, pero los rivales han estado increíbles. No me he puesto nervioso en ningún momento, siempre estuve tranquilo. He tratado de hacerlo mejor, pero no he podido. Nos han ganado", confesó el australiano.
"Carlos Sastre ha sido el más fuerte y ha contado con un gran equipo", indicó. Su fracaso en la contrarreloj echa por tierra los planes del equipo Silence de celebrarlo.
La formación belga había alquilado una discoteca parisiense para celebrar. Tenía alquiladas cinco limusinas para buscar a los ciclistas, había muchos invitados y el nombre de Evans iba a inscribirse en la fachada del célebre teatro Olympia.