Cesc Fábregas se mostró molesto por las críticas que recibe por no ofrecer la misma imagen que en el Arsenal y pidió a los medios de comunicación que se zanje definitivamente la polémica que protagoniza con Xavi Hernández, por la posición que ocupa en el campo.
"Estoy un poco cansado, la verdad. Siempre decís lo mismo. Hay que tener tranquilidad, tengo 21 años, siempre intento hacer lo mejor para la selección y luego que salgan o no las cosas es otra cosa. Leer cada día lo mismo no es lo que más te gusta. Doy el máximo y estoy contento con lo que hago", comenzó defendiéndose.
Aunque admitió que cuando se inició la concentración, recién superada la lesión muscular que le impidió jugar la recta final del campeonato con el Arsenal, no estaba al mismo nivel físico que el resto de internacionales españoles.
Lo primordial es su compatibilidad con Xavi Hernández. Aburrido del debate, lo quiso zanjar. Defendió que pueden jugar juntos y nuevamente piropeó las cualidades del que era un modelo a seguir y que ahora frena su progresión al ocupar la misma demarcación.
"Xavi está acostumbrado al Barcelona, a jugar en este sistema. Es un fuera de serie, es imposible no conectar bien con él porque da líneas de pase, controla bien, sabe distribuir, es imposible quitarle el balón. Para mi es una gozada jugar al lado suyo".