El suizo Roger Federer volvió a demostrar por qué es el número uno del mundo al colocarse por sexta temporada consecutiva en las semifinales de Wimbledon tras imponerse al croata Mario Ancic por 6-1, 7-5 y 6-4.
La diferencia cualitativa fue abrumadora en el primer parcial. Frente a un Federer totalmente al mando, controlando, templando y con los niveles de concentración a tope, a Ancic se le veía torpe, perdía puntos con facilidad y no conseguía ponerse a la altura del suizo.
El aplastante 6-1 con el que Federer zanjó la primera reválida fue concluyente. El helvético rompió el saque en dos ocasiones (aprovechó durante todo el encuentro cuatro oportunidades de rotura de 10 oportunidades), y Ancic, por contra, jamás quebró el servicio del primer favorito.
Remontar tamaño déficit en el marcador es duro. Y más aún si está en juego el pase con el mejor jugador del mundo enfrente. Ancic, que alcanzaba los cuartos de final por tercera vez en este torneo, dio el encuentro por perdido y tampoco pudo alarmar al hermético suizo, ante el que se le escapó la última manga por 6-4.
Con la victoria de hoy ante el croata, Federer, quien continúa sin ceder un solo set en lo que va de torneo, sumó 39 triunfos en Wimbledon. El sueco Bjorn Borg alcanzó un récord de 41 partidos consecutivos, que podría igualar el suizo si gana esta edición, y va embalado hacia otra final.