Holanda fue una naranja amarga para el campeón mundial. La exquisitez de su juego le ha permitido dejar fuera de combate a Italia (3-0), con dos tantos de los madridistas Ruud van Nistelrooy -éste en fuera de juego- y Wesley Sneijder y el tercero del ex barcelonista Gio van Bronckhorst.
Fue una anécdota que el tanto que abrió el marcador fuera en un claro fuera de juego, porque Holanda se encontró a gusto ante los italianos. Bordaron el fútbol los holandeses y desarbolaron a los transalpinos en el mejor partido de lo que llevamos del torneo.
Treinta años después, la exquisita Holanda se tomó la revancha. Tres décadas hacía que los 'oranje' no ganaban un partido a los italianos, desde el Mundial del 78, desde los tiempos del "fútbol total" de Rinus Michels, ese fútbol que según Marco van Basten ha muerto, una afirmación que se podría poner en entredicho después de la demostración ofrecida hoy por los holandeses.
El partido, a priori un duelo de equipos con estilos cambiados, fue un monólogo del equipo de Van Basten, que dominó el partido con sus armas de siempre: toque, desmarque y remate.
Holanda le ha bastado con que conectaran su pareja de mediocampistas creativos (Rafael van der Vaart y Wesley Sneijder), que apareciera Ruud van Nistelrooy y que intervinieran menos su pareja de destructores (Engelaar y de Jong) para que todo fuera como la seda.