La relación entre Juan Román Riquelme y Lionel Messi en la selección argentina no es buena. Hasta que el equipo que dirige Alfio Basile viajó a Brasil no había indicios de problemas internos, pero las versiones sobre "celos" explosionaron como petardos horas antes del encuentro que se disputará en el estadio Mineirao.
Julio Grondona, presidente de la Asociación el Fútbol Argentino (AFA), negó que el domingo, cuando la selección igualó con Ecuador (1-1) haya ido al vestuario a decirle a Messi que se haga cargo en el campo del liderazgo del equipo. Los rumores señalaban al dirigente como partícipe en el conflicto.
De Messi se indica que no está a gusto con el trato que tiene con él el futbolista del Boca Juniors, incluso se afirma "que ya no lo soporta", pero el delantero del Barcelona no ha hablado y se mantiene a distancia prudencial de la prensa. "Debe ser porque no le caigo bien a mucha gente", añadió Riquelme, al referirse al supuesto "invento".
De inmediato, los medios argentinos recordaron que el ex jugador del Barcelona y el Villarreal españoles también fue el eje, recientemente, de un presunto conflicto en la plantilla boquense cuando el equipo quedó fuera de la final de la Copa Libertadores, eliminado por el Fluminense brasileño.