El fichaje definitivo de Ronaldo de Assis Moreira por el Milán, después de al menos dos años de rumores, contactos y una larga y "difícil" negociación final, según reconoció el vicepresidente Adriano Galliani, han desatado en la capital lombarda la fiebre por Ronaldinho.
Más de 4.000 seguidores milanistas acudieron a la concentración del club en Milanello, a las afueras de la ciudad, a esperar a "Dinho", como familiarmente llama al brasileño la pagina web de la entidad.
Decenas de "tifosi" (hinchas) esperaban ya al ex barcelonista en el aeropuerto de La Malpensa, donde aterrizó en torno al mediodía, para recibirlo con cánticos y gestos de apoyo, pero la mayor parte acudió directamente a Milanello. A su llegada al centro deportivo del club fue necesario que dos coches de los carabineros abrieran paso al vehículo de Ronaldinho entre los miles de seguidores para que la estrella de Porto Alegre pudiera entrar a las instalaciones del Milán.
Nada más bajarse del coche, Ronaldinho, vestido con pantalón corto, camiseta y zapatillas deportivas, respondió con un largo saludo a la atronadora ovación que le dedicaban los aficionados "rossoneri", que desde hace años esperaban la llegada de otra estrella, aunque sea una que debe reencontrar su mejor nivel.
El entusiasmo de los seguidores "milanistas" se extendió a Galliani, artífice del traspaso del brasileño, al que agradecieron el fichaje de un futbolista capaz de ilusionar a una afición algo desencantada tras el gris y fugaz paso de Ronaldo por el club y la intermitencia del jovencísimo Alexandre "Pato".