La selección rumana dio la primera sorpresa de la Eurocopa y arrancó un empate sin goles ante una mediocre selección francesa, mermada físicamente y carente de talento, que cayó en el juego que más le convino al rival.
Ya alertó Victor Piturca, el seleccionador rumano, que su equipo no iba a ejercer de comparsa en el "grupo de la muerte", que no se resignaba a figurar en los pronósticos por detrás de Italia, Francia y Holanda. Y lo ha cumplido. De momento, ha sacado un punto ante los subcampeones del mundo, a los que, a su vez, ha desvestido.
Porque, sin Thierry Henry, al que un golpe sufrido en el amistoso contra Colombia y su precario estado físico le relegaron al banquillo, ni Patrick Vieira, que lesionado no ha obtenido hasta hoy la confirmación de estar inscrito en la Eurocopa, Francia dista mucho de la selección que concluyó subcampeona del mundo.
Como, además, el conjunto de Raymond Doménech tiene a su mejor jugador en una banda (Frank Ribery) y mantiene como titular a Lilliam Thuram para agradecerle los servicios prestados, el resultado es que la selección francesa que se ha presentado en la Eurocopa 2008 es muy predecible.