El Sevilla se clasificó para la final de la Copa de los Ferrocarriles de Rusia (RZD) al derrotar al Milán (1-0) merced a un gol en propia puerta del centrocampista italiano Gattuso.
Aunque la fortuna le sonrió en el gol, el equipo español fue mucho mejor que el italiano durante la primera parte y no echó de manos las ausencias de Alves, Keita (Barcelona) y Poulsen (Juventus). El Sevilla se vengó así de la derrota en la final de la Supercopa de 2007 en la que los italianos ganaron por 3-1, partido que se disputó poco después del fallecimiento de Puerta.
El técnico sevillista Manolo Jiménez colocó de inicio a los nuevos fichajes, Romarik, Konko, Squillacci y Fernando Navarro, que respondieron al desafío. El Sevilla dominó la primera parte de principio a fin, merced al trabajo incansable del marfileño Romarik y el italiano Maresca, ante un Milán que apenas cruzó el centro del campo.
En la segunda parte, la defensa del Sevilla, comandada por un inconmensurable Prieto, aguantó bien las embestidas italianas. El Milán jugó sin los brasileños Ronaldinho y Pato, concentrados con su selección de cara a los Juegos Olímpicos de Pekín, y sin Ronaldo, que aún no se ha recuperado de su lesión en la rodilla.