Los Lakers saltaron centrados al parquet del AT&T Center, convencidos de que un triunfo dejaría prácticamente resuelta la eliminatoria, y así durante el primer período se mostraron efectivos en ataque y serios en defensa, para llegar con ventaja (18-21) al término del cuarto inicial.
Sin embargo, la irrupción del escolta argentino "Manu" Ginóbili en el segundo cuarto (donde anotó 14 puntos) cambió totalmente la dinámica del encuentro. El de Bahía Blanca, muy desafortunado en los dos primeros partidos, se echó el equipo a la espalda, y con un gran repertorio ofensivo, fundamentado en un gran acierto exterior, destrozó a unos desdibujados Lakers, que no encontraron forma alguna de pararlo.
Tras la reanudación, los angelinos intentaron la remontada en reiteradas ocasiones, pero la buena defensa del conjunto tejano unida al mal día de los de Phil Jackson imposibilitó que ésta se llevase a cabo.
Los visitantes no tuvieron su día en ataque, y tan sólo Gasol (15 puntos, pero muy errático en los tiros) y Farmar (10 tantos), acompañaron a Bryant (30 puntos) en facetas ofensivas, un bagaje muy pobre para intentar vencer en territorio de unos Spurs hambrientos de triunfo.