El Tour entra mañana en los Pirineos con dos etapas consecutivas, una de ellas con final en alto, en Hautacam, el próximo lunes, donde la carrera debe hacer la primera selección seria de candidatos al triunfo final.
También allí los españoles deben encontrar su tradicional terreno para tratar de ampliar una leyenda que empezaron a escribir en los años 50 míticos escaladores como Bahamontes y Julio Jiménez, y cuyo último vencedor fue el ausente Alberto Contador la temporada pasada en Plateeu de Beille.
Los Pirineos siempre esperan lo mejor de los ciclistas españoles, con denominación de origen como "grimpeurs". En esta edición dispondrán de dos jornadas de montaña, la del domingo entre Toulouse y Bagneres de Bigorre, con el Col del Peyresourde (1a) y el Aspin y la del domingo, la etapa reina pirenaica con el mítico Tourmalet y el ascenso final en Hautacam, cuya cima conquistó en 2000 Javier Otxoa.
La historia indica que han sido 18 los españoles que han ganado etapas en Pirineos, concretamente 25. La primera de ellas en 1953 la consiguió Jesús Loroño en Cauterets, la última se la apuntó el madrileño Alberto Contador en 2007 en Plateau de Beille.
Federico Martín Bahamontes, con tres etapas, es el español más laureado en esta cordillera, y también el segundo corredor con más títulos de la montaña en la historia del Tour detrás del francés Virenque, que cuenta con 7.
Aunque los españoles han conseguido 15 títulos de la montaña, se da la circunstancia que desde 1974 ninguno ha conseguido tal galardón. Una sequía preocupante para un país de gran cantera escaladora. El último en conseguirlo fue paradójicamente un esprinter, Domingo Perurena.