Mientras disfrutaba de unas vacaciones en la playa Contador recibió una escueta llamada de Bruyneel; 'Tienes que ir al Giro'. Tras el enfado inicial, el ciclista de Pinto asumió su obligada presencia en la carrera italiana, aunque indicaba que si no encontraba la forma se marcaría para casa en la primera semana.
Poco a poco Contador fue cogiendo el punto poco a poco, y en la primera crono larga daba un golpe abrumador; tras una excepcional etapa se situaba líder virtual de la carrera y conseguía abrir hueco con Riccó y Di Luca.
Con toda la montaña por delante el Giro se acercaba. Las etapas dolomíticas mostraron a un Contador calculador, manejando la carrera y sufriendo física y mentalmente en los momentos decisivos de carrera.
Finalmente, Contador también se adjudica el Giro de Italia. El ciclista de Pinto se convierte en el segundo corredor español en ganar esta prueba, con total seguridad esta no será su última vuelta.