Desde que corría en categoría aficionados Valverde ha tenido facilidad para conseguir victorias. Su punta de velocidad, visión de la carrera, fuerza mental y su explosividad son unas valiosas armas que además le han servido para triunfar en un terreno vedado para los españoles; las clásicas de primavera.
En el año 2006 consigue imponerse en el muro de Huy de la Flecha Valona e imponer su punta de velocidad en la complicada llegada de la Lieja-Bastogne-Lieja.
Este año ha conseguido el podio en la Amstel Gold Race, la única de las tres grandes clásicas de abril en las que no había triunfado, y se ha vuelto a coronar en la Cota de San Nicolás.
Aunque ha declarado que su objetivo es ganar alguna gran vuelta por etapas, seguro que Valverde en los próximos años nos deleita con más exhibiciones en las carreras de 'muros'. Con 27 años recien cumplidos el tiempo corre de su parte.
En el recuerdo...: