El piloto Isidre Esteve ha dado una lección de entereza y esperanza en su reaparición pública, postrado en una silla de ruedas, desde que sufrió una grave lesión medular el pasado 25 de marzo. El piloto perdió la sensibilidad y la movilidad en las piernas y desde entonces permanece ingresado en el hospital Vall d'Hebron de Barcelona, y admitió que algún día le gustaría volver a participar en el rally Dakar.
"He tenido suerte. Tengo bien la cabeza y también los brazos y puedo hacer 1.000 cosas, no las mismas que antes pero sí otras. Puedo hacer de todo y éste es el mensaje que quiero mandar a mucha gente. El mundo no se ha acabado. Es una vida diferente y a partir de ahora cuando vayáis por la calle sólo tendréis que mirar un poco más abajo para verme a mí y a los que tenemos este tipo de lesiones", explicó, declarándose "feliz".