Lo intentó, lo buscó, a ratos lo mereció, pero Wimbledon tendrá que esperar para Rafael Nadal. El tenista español cayó en la gran final del torneo londinense ante un gran Roger Federer por 6-0, 7-6, 6-7 y 6-3, lo que supone el cuarto Wimbledon consecutivo para el suizo. Ahí es nada.
Rafael Nadal puede marcharse de Londres con la cabeza bien alta. Ha llevado el tenis español a cotas a las que no se llegaba desde hace varias décadas, y se presenta como un firme aspirante a derrotar a Federer en los torneos que no son de tierra batida. Este duelo no ha hecho más que empezar...