Son cosas que pasan. Gente que se queda en el camino por mil razones, algunos ni atisban el horizonte y otros, como es el caso, ven el laurel cerquita cerca, pero no lo pueden agarrar porque su cuerpo se niega a ello.
María Antonia Sánchez Lorenzo es un ejemplo de promesa que no cuajó tanto como el tenis español esperaba. Fue un caso parecido a Kournikova, una bella con enormes posibilidades que explotar, sólo que la rusa se abandonó por la publicidad mientras que la española hizo todo lo contrario: luchó contra las carencias de su cuerpo hasta que este no pudo más.Sigue leyendo...