Nacido en la isla portuguesa de Madeira, la infancia de Cristiano Ronaldo siempre estuvo marcada por el balón. Muy temprano, a los ocho años, el pequeño Ronaldo, llamado así en honor al ex Presidente de EEUU, Ronald Reagan, despuntó en el Andorinha, el pequeño club de barrio en el que colaboraba su padre.
Los mismos regates primorosos que hoy deslumbran, llamaron muy pronto la atención de los dos clubes locales, Nacional y Marítimo, que se lanzaron a la carrera por contratarle.
Jóvenes y sobradamente preparados: