La primera gran decepción de Cristiano Ronaldo en el Mundial le llegó en el partido contra Holanda, del que tuvo que despedirse a los pocos minutos tras sufrir una violenta entrada de un rival.
El jugador del Manchester intentó seguir en el campo, pero el intenso dolor y la posibilidad de empeorar la lesión, le obligaron a marcharse a la ducha. Por suerte para él, Portugal ganó y se metió en cuartos. Aún podría contribuir a que su equipo hiciera historia y se clasificara para las semifinales después de muchísimos años.
Jóvenes y sobradamente preparados: