Retirado, se dedicó sin fortuna a los negocios, antes de regresar al fútbol como entrenador. Con el Panatinaikos griego llegó a disputar la final de la Supercopa de Europa frente al Ajax y también dirigió al Sol de América paraguayo o el Colo-Colo chileno, pasando por Canadá, Egipto y Arabia Saudí o Australia.
El 26 de mayo de 1969, el Real Madrid le tributo un partido homenaje, con un encuentro entre el S.K. Rapid de Viena, al que venció el Real Madrid por 4-2. En octubre del 2000, Alfredo Di Stéfano y Amancio Amaro, realizaron un viaje a Budapest, para visitarle, ya enfermo a él y a su familia.
Entre otros reconocimientos, destaca el la Orden de Honor del COI, además del hecho de haber sido reconocido como Máximo Goleador del Siglo XX por la Federación Internacional de Historia y Estadística del Fútbol. Se va un grande.