Llegó al banquillo madridista como una de las promesas para el futuro blanco Pero se quedó en eso, en promesa. La solidez de Diarra en el centro del campo y la reencarnación del mejor juego de Guti, le han relegado al banquillo partido tras partido contando, sólo, con pequeñas ocasiones para demostrar su valía.
Eso sí, cada vez que puede y le permiten jugar demuestra en el terreno de juego el por qué de su fichaje. Argentino del Boca Juniors y uno de los jugadores defendidos por ''Dios'' (Diego Armando Maradona). Que necesita más minutos es algo que todos sabemos... quizás la próxima Copa de África a la que Diarra ha de asistir con su selección sea el momento oportuno para ¡lanzarse al abordaje! La lucha acaba de comenzar...
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