Corrían otros tiempos. Era en Atenas, en agosto de 2004, cuando la nadadora exhibía orgullosa sus trofeos olímpicos. En total, aquel año ganó cuatro medallas que a sus 32 años hablaban bien a las claras de quién era la mejor nadadora de la década.
Hasta llegar a ese, su último gran éxito deportivo, Inky de Bruijn disfrutó del éxito en los JJOO de Sydney'00, donde ganó tres medallas de oro, y de un hito al alcance de muy pocas: batir 12 récords del mundo. Por ese logro fue reconocida como la mejor nadadora del año. Su leyenda comenzaba a forjarse.
Otras reinas fuera del deporte: