Michelle Wie ha estado a punto de volver a hacer historia. Uno de los objetivos de la joven golfista estadounidense era convertirse en la primera mujer que juega en el US Open, segundo "grande" de la temporada de golf, y casi lo logra. Wie finalizó en 143 golpes, uno bajo par, un marcador que habría sido suficiente para avanzar a la siguiente ronda si esto hubiera sido un torneo, pero que la dejó sin un logro histórico.
"Estoy muy orgulloso de ella. Un poco decepcionado, pero orgulloso. Creo que Michelle demostró que para una mujer es posible jugar en un "grande" contra hombres", señaló su padre.