En un deporte acostumbrado al estrellado de tenistas adolescentes, Graf supo distribuir su enorme talento durante 18 temporadas.
En su última gran cita, en Wimbledon'99, tras perder ante Lindsay Davenport, aseguró: "No me arrepiento de nada de lo que he hecho y tal vez mi mejor triunfo ha sido poder decidir el momento de mi retirada tras haber ganado la lucha contra las lesiones".
El tenis les convierte en mitos: