La afición croata es caliente. Muy caliente. Es una fama adquirida durante años que arrastran por todos los rincones del mundo y Australia no iba a ser una excepción.
Está claro que eso es lo que le ha pasado al joven de la imagen cuando pretendía acceder a la pista de Melbourne. Si no, no se explica que el Policía le cacheara con la cara de bueno que tiene.