Hay que dar colorido y sensación de multitud y qué mejor manera de conseguirlo que imitando a la población más numerosa del planeta, la china. Los aficionados aussies siempre son ingeniosos a la hora de ir a la pista y lo han vuelto a demostrar con motivo del duelo entre Martina Hingis y Alla Kudryavtseva. La verdad, hay que reconocer que dan el pego.