Ha sabido jugar tan bien en la pista como fuera de ella, y a pesar de irse del circuito sin ningún trofeo individual ha pasado a la posteridad del deporte de la raqueta.
Anna Kournikova ha sabido explotar su belleza tan bien como su revés, un filón para las marcas deportivas y ahora en su retiro prematuro -por culpa de una lesión- para dedicarse a la publicidad.