Daniela Hantuchova lleva toda una vida pegada a la raqueta, y siendo muy joven entró en el circuito (se hizo profesional con 16 años). En 2001 ganó Wimbledon en la categoría de mixtos, y su nombre empezó a sonar fuerte.
Su gran triunfo individual llegó en Indian Wells en 2002, cuando superó en la final a Martina Hingis y levantó su primer título como profesional. La promesa se había convertido en realidad.