
"Hemos hecho historia y ha sido gracias a este grupo de jugadores", señaló el técnico israelí que incluso se arrodilló sobre el césped de Stamford Bridge al término del choque.

"Ha sido una pena, sobre todo por el resultado del primer partido, que nos ha condicionado. Ellos tienen jugadores de grandísima claridad y pueden resolver en cualquier momento. Así es el fútbol", dijo un Benítez con rostro serio.
Los londinenses, después de dos intentos fallidos --ambos con el Liverpool--, consiguen una clasificación histórica, por lo que tanto había luchado Roman Abramovich cuando adquirió el club inglés.
Chelsea y Liverpool disputan un partido convertido ya en "clásico" europeo, además de inglés, después de que ambos equipos se jueguen el pase a la final de la Liga de Campeones por tercera vez en los últimos cuatro años.
El técnico aseguró que ahora no se plantea dimitir del cargo, ya que cree que el momento de "sacar conclusiones" llegará al final de la temporada, y pidió "ayuda" para su equipo, a la vez que reclamó "coraje" a sus jugadores.