El entrenador italiano del Real Madrid se negó a responder sobre su supuesta dimisión y garantizó que Mijatovic "no mete la nariz" en sus alineaciones.
VMT -09:27:33 - 21/02/2007
Fabio Capello alimentó la incertidumbre sobre su futuro al negarse a responder tras el partido a cualquier pregunta sobre su supuesta dimisión. Sólo aceptó hablar del duelo ante el Bayern, y ni siquiera garantizó que se sentará en el banquillo del Calderón el próximo sábado. Minutos antes de su conferencia de prensa oficial, Capelló habló para Canal Plus y dejó entrever que no renunciará al banquillo madridista. "Seguiré trabajando seriamente y con serenidad, aunque a algunos no les guste", subrayó, sin ofrecer más detalles.
Capello considera que su cargo está en entredicho desde que se anunció su fichaje por el Real Madrid tras el triunfo de Ramón Calderón en las elecciones: "Tengo muchos estigmas en todos los lados, desde que llegué a principios de julio". ¿Ha dimitido o va a dimitir?, se le insistió. "No quiero contestar a la pregunta de la dimisión. Sólo quiero hablar del partido. No pienso responder a la pregunta de si estaré el sábado en el banquillo".
Respecto a las presuntas intromisiones de la dirección deportiva en su labor, sí que se mostró tajante.
"Mijatovic y Baldini nunca meten la nariz en la alineación. Nunca nadie me ha impuesto una alineación. Si me pidieran a un jugador seguro que no le pondría. Hablemos del partido, por favor", rogó cuando se le preguntó por enésima vez si se marcharía del Madrid en caso de que le obligasen a prescindir de unos jugadores y recurrir a otros.
Sí aseguró sentirse "contento" por el resultado ante el Bayern, aunque se lamentó de los dos goles en contra y, sobre todo, del de última hora de Van Bommel. "Son cosas del fútbol", comentó. "Lo bueno es que hemos ganado", reconoció Capello, quien destacó que su equipo "hizo una primera parte muy buena y cosas buenas en la segunda", pese a que tras el descanso el Madrid no dejó de sufrir encerrado atrás, hasta el 3-2.
El bajón del Madrid en la segunda mitad lo atribuyó más a méritos del Bayern que a deméritos propios. "Ellos han mejorado mucho con los tres jugadores frescos que han salido", justificó. "El Bayern ha hecho tres cambios importantes que han marcado diferencias y ha apretado mucho. Cuando un equipo va ganando 3-1 en casa entra un poco de miedo. Nosotros hemos tenido tres oportunidades a la contra, pero hemos fallado en el último pase", argumentó.
Más noticias de Champions League