
El 0-0 dejó las puertas abiertas a todo, aunque la apuesta le salió mejor al conjunto italiano por aquello de jugarse todo en casa. En el otro partido de la jornada de la Liga de Campeones, Olympique y Manchester empataron a uno.
VMT -09:49:40 - 21/02/2008
Arsenal y Milán lo dejaron todo pendiente para la vuelta en Milán. El 0-0 de ayer dejó las puertas abiertas a todo, aunque la apuesta le salió mejor al conjunto italiano por aquello de jugarse todo en casa. Claro que allí deberá hacer una apuesta un poco más ambiciosa que la mostrada ayer, en la que su objetivo estaba claro: mantener la puerta a cero.
Para ello no le importó sacrificar todo lo demás: creación, brillantez, poder ofensivo... Era demasiado pedir a un equipo italiano en un choque de ida y vuelta. Aunque sea el campeón de Europa en título.
Poco aportó la primera mitad. Los dos equipos salieron con excesivas precauciones y en cuanto el Milán se dio cuenta de que su rival no iba a ser el equipo presionante y machacón en ataque que se esperaba abrió un poco más sus líneas. Juego más efectista que efectivo, porque nunca disparó con intención a Lehmann.
El Arsenal no encontraba espacios libres. La telaraña milanista del centro del campo impidió cualquier intento de jugada elaborada desde esa línea. Sólo le quedaba las opciones del juego por la banda y de los disparos lejanos. Sagna fue el más efectivo en la primera faceta, aunque el férreo marcaje de los centrales dejaba poco espacio a los rematadores. La pegajosidad de los milanistas en la presión impidió a los jugadores del Arsenal poder disparar con comodidad de lejos. Sólo hay que anotar una parada en el haber de Kalac en la primera mitad, tras jugada de Eboué que remató Hleb.
Cambió la actitud del Arsenal en la segunda mitad. Eboué y Cesc comenzaron a mover al equipo y las ocasiones se sucedieron, en especial por parte de Adebayor, ayer sin pólvora en sus botas. Quince minutos duró la presión insistente y sin cuartel del Arsenal, que se topó con la versión más completa del Milán cerrado.
El partido se igualó después y Wenger, que cumplía ayer su partido número cien en la Liga de Campeones, Movió sus fichas en busca de un mayor potencial ofensivo. Pero ni por esas. El Milán es un experto en construir un equipo desde la defensa y ni siquiera la lesión de Nesta le impidió cumplir su objetivo, pese al susto final del remate de Adebayor al palo.
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