
Desde que llegó Koeman al banquillo del Valencia, allá por de octubre de 2007, ha centrado todo su interés en imponer un sistema de juego a sus jugadores para ser fiel a sus filosofía de juego. El «4-3-3» del holandés no ha funcionado.
VMT -08:47:01 - 16/04/2008
Sin embargo, ayer el preparador holandés dejó entrever que cambiará su dibujo. Vamos, que no tiene más remedio que ceder. «Se habla demasiado del sistema, pero cualquier equipo tiene que saber cambiar su forma de juego en cada momento. Son los jugadores los que hacen un sistema bueno o malo. Tenemos jugadores de calidad que pueden aprovechar sus fortalezas y los puntos débiles del Getafe», explicó.
Respecto al estado de ánimo con el que llegó la expedición valencianista, el técnico opinó que sus jugadores «no están tristes; están serios y creo que un día antes de una final de Copa es para disfrutarlo, porque todos los días no se juega una final con la que puedes ganar un título. Esto es para disfrutar y también durante el partido».
A pesar del clima de simpatía que respira el conjunto azulón y de que las quinielas apuestan por la formación de Michael Laudrup para alzarse con el título copero, Koeman manifestó que «no hay un claro favorito. Es una final con posibilidades para los dos, aunque parece que en el Getafe tiene más tranquilidad que nosotros. Aunque por nuestra parte también hay que contar con los jugadores experimentados que tenemos».
Días contados
Lo que sí parece un hecho es que, pase lo que pase en la final, los días del holandés están contados como técnico «che», según explicaron fuentes del Consejo de Administración del Valencia a ABC. Al respecto dijo que «no estoy preocupado por mi futuro. Si mañana -por hoy- juego el último partido como técnico no está en mi mano decidirlo. Lo único que puedo hacer es preparar el partido lo mejor posible».
En cuanto a las posibilidades señaló que «veo un cincuenta por ciento para cada uno. Que el Getafe tenga más cariño por parte de la gente no le hace favorito».
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