
Es el hombre que ha sustituido a Torres como capitán del Atlético y en el primer tercio de Liga, mandó dentro y fuera del césped. Ejerció de líder y anotó seis goles que le convirtieron en el centrocampista rojiblanco más incisivo.
VMT -16:43:43 - 02/03/2008
Sus aciertos fueron clave para solventar partidos difíciles, pero las victorias por 4-3 ante el Sevilla y el Valladolid avisaban ya que la ruleta rusa no siempre se decantaría a favor. Es el complemento de Forlán y de Agüero en ataque.
Precisamente, el 4-3 ante los pucelanos, el 25 de noviembre, con dos dianas de «la Fiera», le permitió dar la advertencia de la experiencia: «No podemos pensar que siempre podremos marcar cuatro goles y ganar». Acertó. No sólo respecto al Atlético, sino sobre su propio rendimiento. El once de Aguirre no ha vuelto a vencer con cuatro goles. Y Maxi dejó de anotar. Anoche, por fin, en un bonito desmarque, sumó su séptimo tanto en la Liga. Diecinueve partidos más tarde.
No hubo protesta arbitral
Diecinueve encuentros en los que su crisis contagió al Atlético. Comenzó una recesión y cuando las cosas salen mal, todo se tuerce. Los arbitrajes tampoco fueron buenos. Un grupo de aficionados rojiblancos había convocado anoche una jornada de protesta contra los arbitrajes, que se diluyó en el ambiente. La ausencia del Frente Atlético durante medio partido, como queja por una detención policial frente al Bolton, restó voz a la propuesta.
Camacho, aprobado en su debut
Lo que sí hizo «el Frente» fue increpar a Enrique Cerezo en el estadio, pedir su marcha y llamarle «vikingo» por hacerse la famosa foto con la camiseta madridista regalada por el presidente del Real Madrid. Antes del partido, una treintena de seguidores también se manifestaron contra la gestión de Miguel Ángel Gil y Enrique Cerezo.
Manifestación a favor recibió Ignacio Camacho, el chaval de 17 años. Aprobó en su debut. Ejerció como lugarteniente de Raúl García, cortó, dio pases precisos y nunca perdió su posición como pivote del centro del campo. El público le ovacionó, en pie, cuando fue relevado por Cléber. Unos seguidores que terminaron rendidos ante Agüero. Del 0-6 al 4-2 va un año. Ya no se hablaba de Aguirre.
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