
Ronaldinho vuelve a escena y se cuela en el fin de curso azulgrana con otra sonada salida nocturna justo el día antes de la vuelta de las semis de la Champions contra el Manchester, partido que puso fin a un ciclo llamado a hacer historia.
VMT -16:23:58 - 04/05/2008
Sirve la escena para justificar el desastre del Barça en este ejercicio tan depresivo. Mientras los futbolistas comprometidos se conjuraban para salvar en Europa la dignidad, Ronaldinho, estrella y motor de este grupo no hace tanto tiempo, se pegaba un festival espectacular en Castelldefels hasta que salió el sol, empapado de cerveza y bailando samba sin resentirse de la lesión que le impide dar la cara en el campo. «Ronaldinho canta, toca los timbales y baila, baila sin parar. Invita a cervezas y hasta media en una pelea. Baila sin rastro de la lesión de aductor que le impide dormir a esa hora junto a sus compañeros en Manchester. Sobre la pista tiene buen movimiento de cadera y de cintura, algo que bien recuerdan muchos defensas», explica la agencia DPA, que ha hecho pública la juerga.
Es la vida que ha escogido llevar Ronaldinho, completamente desenganchado del día a día futbolístico. A la espera de que su hermano encuentre una buena plaza en donde acojan a la estrella, el «10» pasa completamente de su Barça, que hoy se someterá a un referéndum en el Camp Nou. El pueblo, más indiferente que enojado, dirige su ira hacia el palco, en donde se tambalea el irascible y vehemente Joan Laporta. Desde que dijo aquello de «¡al loro, que no estamos tan mal, hombre!» el Barcelona se ha quedado sin opciones en la Liga y el sueño de la «Champions» se ha esfumado.
Y de fondo el tema de Frank Rijkaard, cuyo futuro se da por sentado que no transcurrirá en Barcelona. Lo dijo uno de sus asesores y lo desmintió el propio técnico, que ayer no despejó las dudas al respecto. «Esta declaración que han hecho por mí -la de su asesor- no es verdad en absoluto, y si tuviera algo que decir, se lo diría a Txiki, al que le tengo un gran respeto. No tengo secretos con la gente que me está ayudando y sólo pienso en lo mejor para el club», se limitó a responder.
Y hoy -sin Iniesta, ni Milito ni Touré- toca el Valencia en duelo trascendental para los catalanes si quieren terminar como subcampeones y ahorrarse así la previa de la Liga de Campeones. Para ello tienen que apretar al Villarreal, que si no gana al Getafe daría automáticamente el título al Madrid y el Barcelona saldría al césped sabiendo que el miércoles que viene le toca hacer pasillo al eterno rival en su visita a Chamartín. Lo que faltaba...
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