
Tres centenares en el aeropuerto y otros doscientos aficionados en los aledaños del hotel vitorearon a Schuster y sus hombres.
VMT -08:32:38 - 04/05/2008
Infierno por el calor, no por el ambiente. Hoy, en el Reyno de Navarra, será muy distinto, pero a pesar de los temores y las medidas de seguridad que se tomaron por parte de la Policía Nacional y de la Guardia Civil, la más absoluta normalidad presidió ayer la llegada del Real Madrid a Pamplona. Con 28 grados a las siete y media de la tarde fueron los aficionados blancos los que se movilizaron para recibir a su equipo. Tres centenares en el aeropuerto y otros doscientos en los aledaños del hotel vitorearon a Schuster y sus hombres, y sólo los insultos aislados de un grupo de presuntos aficionados locales hicieron intervenir a las fuerzas del orden, que los retiraron para evitar males mayores.
Tampoco para hoy se esperan incidentes, al menos antes del partido. La manifestación convocada por la afición rojilla para quejarse de los últimos arbitrajes -que realmente han masacrado su equipo- debe desviar la atención y se confía en que la expedición madridista pase inadvertida en su trayecto del estadio al hotel.
Schuster, muy serio
"La Saeta" parecía tener ayer prisa por llegar a la capital navarra. El avión, con toda la plantilla blanca a bordo y sin embargo sin ningún directivo, salió un cuarto hora antes de lo previsto de Barajas y en media hora aterrizó en el aeropuerto pamplonica. Gesto serio, demasiado serio, en Bernd Schuster. La anécdota del viaje la ofreció Guti. Despegó con su pelo recogido en una coleta. Aterrizó con el pelo suelto y apenas cinco minutos después, para subir al autobús, ya tenía la coleta hecha otra vez. Él y Codina fueron los que cumplieron con el trámite de la firma de autógrafos ya en el hotel. En el aeropuerto, a la llegada, fue Iker Casillas quien más paciencia tuvo para atender a los informadores. También Pepe. Por algo fueron de los dos más aclamados. A Ramón Calderón y casi el pleno de sus directivos se les espera hoy mismo. También al director deportivo, Mijatovic, que antes presenciará en directo el partido del Castilla en Valdebebas en el que el filial se juega gran parte de sus posibilidades de meterse en la liguilla de ascenso a Segunda.
En el plano puramente deportivo, la baja de Guti debe ser cubierta por Diarra. Saviola debe repetir en el ataque y Robben o Robinho se disputan el otro puesto del ataque. Aunque nada ha dicho al respecto el técnico, no sería extraño que si el equipo fuera campeón antes de jugar reservara a algún futbolista para el partido del miércoles y entonces no jugará el equipo habitualmente titular.
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