
A Joan Laporta ya no le quedan defensas. Los ha presentado a todos y cada una de las puestas de largo ha servido como acto propagandístico para camelar al socio y ganarse su confianza ante la temida votación del domingo.
VMT -22:59:23 - 04/07/2008
A Joan Laporta ya no le quedan defensas. Los ha presentado a todos y cada una de las puestas de largo ha servido como acto propagandístico para camelar al socio y ganarse su confianza ante la temida votación del domingo, cuando el barcelonismo decide si quiere más dosis de esta directiva o prefiere nuevos vientos. Sumido de lleno en plena campaña electoral desde hace varias semanas, las mismas que lleva en marcha el proceso de la larga moción de censura, el presidente se encargó ayer de devolver la camiseta azulgrana a Gerard Piqué. Es lo que toca estos días, fotos con fichajes y autobombo para convencer a los indecisos.
Se acerca el momento clave y Laporta sigue sin entender el motivo de la votación. Cree que él y su equipo de trabajo han hecho méritos suficientes como para acabar su legado, por más que los dos últimos años hayan sido estrepitosos en lo deportivo. «Honestamente, creo que esta moción es injusta y desproporcionada y que no hay razones objetivas para adelantar el final de nuestro mandato, y más ahora que hay una limitación de dos mandatos. Amputar este mandato crea inestabilidad en el club», reiteró ayer en el día de Piqué. No comprende que se le cuestione.
El regreso de Piqué
A lo largo de estos días, se mezcla en el seno del barcelonismo el farragoso tema de la moción con lo deportivo, una combinación de la que cada uno trata de sacar sus propios beneficios. Laporta dice estar encantado con los fichajes que está realizando para cumplir con las pretensiones de Guardiola, aunque de momento no parece que emocionen demasiado al socio. Gustan, pero siguen sin llegar hombres de ataque, que siempre han sido los más valorados para el sibarita fútbol del Camp Nou. Hasta ahora se ha gastado 14 millones de euros por el medio Keita, cinco por Piqué más dos variables, 16,5 millones por Martín Cáceres y 29,5 que pueden llegar a ser 35,5 por Dani Alves. En total, unos 58 millones para la retaguardia que ascienden a 74 si se le suma lo que vale Keita. Y podría sumar 10 más si finalmente contrata al central brasileño Henrique, del Palmeiras, con el que está todo apalabrado y pendiente de la firma.
De momento es todo lo que ha podido hacer Laporta antes de la moción de censura, que altera sus planes por completo ya que se teme lo peor. El presidente, abogado de profesión y que sigue viendo la sombra de Sandro Rosell detrás de la figura de Oriol Giralt, vuelve a enredarse con los Estatutos y considera que, en el caso de tener que vaciar su despacho del Camp Nou, la Junta gestora está incapacitada para dar altas o bajas. La Junta gestora, en palabras de Laporta, «sólo puede llevar a cabo actos de administración normales del club, no actos de disposición, pero que cada uno lo interprete como quiera».
Casualmente, la mayoría lo interpreta de forma opuesta a Laporta, incluso los miembros que redactaron las leyes y el propio Giralt: «Cualquier persona que lea los Estatutos sabrá que la Gestora puede llevar a cabo todas las actividades ordinarias del club. Laporta lo dice a sabiendas de que está mintiendo. Es el lenguaje del miedo», sentenció.
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laporta esta buenazoque me escriba .
besos
Marylin