
Los jugadores fueron a reclamar a Villarroel soluciones inmediatas para los problemas de cobro y que éste permitiese que el actual Consejo, cuyos hilos sigue moviendo Villarroel, negociase con nuevos accionistas.
VMT -10:24:09 - 09/05/2008
La crisis económica que azota al Levante Unión Deportiva -originada por la nefasta gestión del ex presidente Pedro Villarroel-, que ha llevado a que el club mantenga una deuda de 18 millones de euros por impagos con la primera plantilla, los integrantes del filial y ex jugadores correspondientes a los dos últimos años así como otras deudas que mantiene con los empleados de la entidad, hace que que los nervios estén a flor de piel.
Ayer se produjo el capítulo más complicado de la difícil situación por la que pasan los jugadores. La plantilla acudió a las oficinas de la empresa Cofiser, propiedad de Pedro Villarroel, donde los nervios se desataron y hubo peligro real de llegar a las manos.
Los jugadores fueron a reclamar a Villarroel soluciones inmediatas para los problemas de cobro y que éste permitiese que el actual Consejo, cuyos hilos sigue moviendo Villarroel, negociase con nuevos accionistas interesados en invertir en el saneamiento del club.
Pedro Villarroel respondió a los futbolistas que él ya no estaba vinculado al club y que dejó «doce millones de euros» en caja cuando acabó su presidencia. "Nosotros le hemos dicho que tiene parte de culpa de cómo están las cosas y le hemos pedido que hiciese el favor de permitir la llegada de nuevos inversores, pero él me ha dicho que como siguiese culpándole, me iba a denunciar", explicó Rubiales. La discusión subió de tono y el canterano Armando, uno de los que peor lo está pasando económicamente, cerca estuvo de llegar a las manos con Villarroel.
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