
La noche de La Romareda en Zaragoza fue gloriosa. Y guasona. Al presidente del Real Madrid se le dispararon los niveles de testosterona y montó la parafernalia de dudoso gusto y de escasa cortesía en el mismo césped.
VMT -08:50:47 - 11/06/2007
Puños cerrados, brazos en alto, vuelta al ruedo y discurso forofista ante los medios de comunicación y de los seguidores, que no pararon de lanzarle bufandas y banderas como un diestro en Las Ventas oreja en mano.
Creció la paletada. Y Ramón pidió a sus colaboradores que llamasen a los jugadores para que saliesen del vestuario y también se diesen el mismo baño de multitudes. La petición llegó a la caseta con el matasellos de urgente. Y la respuesta se produjo un segundo más tarde. Negativo. Pedja Mijatovic, el director deportivo, se negó de manera rotunda a participar en la verbena, con el apoyo de los protagonistas.
La petición de la cúpula no fue del agrado de los jugadores, que apoyaron la decisión de Pedja. Respetaban el estado de euforia del presidente, pero bajo ningún concepto estaban dispuestos a salir en la foto. La fiesta continuó en el aeropuerto y en el avión. Toñín, «el torero», el último icono del madridismo en la grada del Bernabéu, entró en la nave agitando el capote en una farsa de verónicas. El escenario pareció tan irrespetuoso que Capello se metió de lleno para cortarlo de raíz. «Al toro no sólo hay que torearlo. Hay que matarlo». El símil fue cazado al vuelo.
El jolgorio de los directivos fue cortado de raíz por los pesos pesados de la plantilla. Hicieron una llamada a la prudencia y a la calma porque no se había ganado nada y quedaba por delante el partido frente al Mallorca del próximo domingo. Los jugadores sintieron vergüenza ajena y reclamaron silencio para cubrir la media hora de vuelo.
La plantilla ha disfrutado de dos días libres y mañana se incorporarán los jugadores para preparar los cinco entrenamientos previos al partido decisivo. Fabio Capello estará muy pendiente de David Beckham y Miguel Torres porque regresaron lesionados y son duda para el último asalto.
Toda esta opera bufa no ha sido bien recibida por los jugadores de otros equipos. El defensa del Mallorca Sergio Ballesteros manifestó ayer que le parece una falta de respeto que estén celebrando el título a bombo y platillo cuando todavía no han jugado contra ellos. La afrenta será otro punto de motivación para los baleares, quienes a buen seguro que viajarán a Madrid el fin de semana con la promesa de una suculenta prima, procedente de la economía sumergida del Barcelona y del Sevilla.
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os jodeis pringados, que teneis mas envidia que alma, muertos de hambre. Viva España!!
Lo que es impresentable es meter goles con la
mano, inventarse penaltis etc. el Madrid tenia
que ser campeón de liga hace varias jornadas.