
Tenía que ser dulce la jornada posterior a la victoria del Barcelona ante el Racing de Santander. Se tenía que hablar de Valdés, de la mejoría de Ronaldinho y sus goles, del regreso del protegido Leo Messi. Pero nada de eso.
VMT -08:16:46 - 13/02/2007
El protagonista fue Samuel Eto"o, ayer en boca de todos por su chiquillada al negarse a entrar en el terreno de juego ante los cántabros. De un modo u otro, el camerunés vuelve a romper la armonía del grupo. Tanto esperar su retorno para esto.
No es la primera vez que el carácter del delantero le juega una mala pasada. Esta vez ha omitido una orden de un superior como Rijkaard, que hasta alzó la voz más de lo que acostumbra hablando al respecto en la rueda de Prensa posterior al encuentro. No le hacen nada de gracia al técnico holandés actitudes infantiles de este tipo. Al resto de la plantilla tampoco, aunque evita posicionarse. Sin embargo, y sabiendo cómo actúa Rijkaard en estos asuntos, no se espera castigo para el jugador.
Generó expectación la sesión matinal de ayer en La Masía. Se congregó un buen número de periodistas para ver el semblante de Eto"o, pero éste, por un motivo u otro, decidió quedarse en el gimnasio «para recuperar», según la versión oficial que transmitió el club. Además, se reclamó su presencia en sala de Prensa, mas el camerunés respondió de forma negativa sin contemplación alguna. Aún está caliente y no quiere liar más el asunto. De hecho, ayer ni siquiera se justificó ante el resto de componentes del equipo y tampoco dialogó con el cuerpo técnico, que sigue a la espera.
Así las cosas, todavía no se conocen los motivos del desdén de Eto"o. Que si Messi entró antes, que si Ronaldinho recibía aplausos cada vez que intervenía y eso le alimentaba los celos, que si cinco minutos son pocos... Son especulaciones, pero lo cierto es que no ha sentado bien la penúltima de Samuel, una bomba de relojería imprevisible que puede estallar en cualquier momento. Hasta Ronaldinho, poco dado a los palos, salió a la palestra al término del partido para censurar -precisamente él- el egoísmo de Eto"o: «Todo depende de cada jugador y de cada momento, pero siempre hay que pensar y ver lo que es mejor para el grupo», sentenció en un alarde de alumno aplicado.
Por cierto, que algo enturbiada está la relación entre ambos, pues al africano le molesta que el club conceda tantos privilegios al «10» y a Deco -los infractores que se incorporaron con retraso de las vacaciones sin justificación, los mismos que sospechosamente estaban sancionados para el primer partido del año contra el Getafe- mientras él se ha desfondado por volver cuanto antes.
Lo que sucede es que el entorno y algún que otro jugador está cansado por estas salidas de tono, impropias de un profesional de primer nivel. Por mucho que se justifiquen actos como el del domingo con el fuerte carácter de Eto"o, la gente empieza a cansarse y todas las tertulias improvisadas de ayer sentenciaban al futbolista. No es la primera vez que traspasa la línea. Como azulgrana se le recuerdan unas cuantas. Para lo bueno y para lo malo, así es Samuel Eto"o.
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