
Joan Laporta vivió uno de sus peores días como presidente del Barcelona, pues no se recuerda una salida de tono tan grande como la de Samuel Eto"o.
VMT -08:28:27 - 14/02/2007
Y eso que se las prometía muy felices por la mañana. Por entonces, el presidente del Barcelona estuvo en un acto en el Camp Nou y, pensando que la reunión que mantuvo con el futbolista el lunes iba a devolver la paz, exculpó al jugador por su desobediencia ante las órdenes de un superior: «Prefirió ser prudente porque no había tenido el tiempo suficiente para calentarse. No hay «caso Eto"o»», explicó. Lo malo es que el acto en cuestión se celebró media hora antes del rejonazo de Eto"o.
De un modo u otro, Laporta desacreditaba por completo a Rijkaard y hasta puso en duda el valor de la palabra del holandés: «De ninguna manera se puede deducir que Eto"o se ha negado a jugar al fútbol con el Barça, sino todo lo contrario: está ansioso por aportar», señaló. eso sí, apeló al tono conciliador del holandés para sofocar el fuego, que prende de mala manera después de la gasolina vertida por Samuel.
Por la tarde, Laporta acudió a otro acto y generó una expectativa sin igual, con casi cincuenta periodistas a la espera. La única respuesta de Laporta, que llegó con cara de pocos amigos, fue el silencio.
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