
El nuevo mandatario del Real Madrid trabaja a marchas forzadas y en silencio. No quiere malograr ninguna operación de futuro, pero tiene prisa por mostrar al madridismo que su nuevo proyecto es fiable.
VMT -09:12:00 - 14/03/2006
Desde que es presidente del Real Madrid le faltan horas en el día. Ya media España sabe que trasnocha y madruga peligrosamente para su salud, pero, como duerme muy deprisa, el cansancio todavía no se ha apoderado de su persona. Ha cambiado Fernando Martín el "look" de su peinado como quiere cambiar al club de arriba abajo. Recibe a ABC en su despacho. "Siempre os recibiré aquí, en el club", pero después nos conduce a la sala de Juntas, la misma en la que fue elegido presidente hace catorce días, para realizar la entrevista. Lleva en la mano una carpeta, blanca, como debe ser, y se hace acompañar por un amigo de su total confianza en asuntos de imagen, Carlos Fernández Conde.
-Miren, les quiero enseñar que no soy el único presidente del Real Madrid que ha sido elegido por su Junta. Soy el quinto. Hasta don Santiago, que estuvo después del 43 al 78 fue elegido como yo. Y Saporta, Luis de Carlos, Lorenzo Sanz... Por eso me siento legitimado y mantengo que convocar elecciones en estos momentos sólo perjudicaría al club. Todos pensaríamos en intereses personales y no en el Real Madrid. Cada uno buscaría su entrenador, sus jugadores y no creo que nadie se querría comprometer con ningún candidato. Ahora es distinto porque se comprometerán con un club, no con unos aspirantes.
-Pero no le da la sensación de estar atado de pies y manos, de no poder hacer nada. Sólo puede vender ilusión. Y dos meses largos vendiendo ilusión, sin nombres y apellidos, se antoja insoportable.
-Estamos trabajando. Soy consciente de que el mundo del fútbol vive de la ilusión, pero tenemos que ir paso a paso. Debemos compaginar el presente y el futuro. Intentar quedar lo más arriba posible en la Liga y si es segundo mejor que tercero, porque Dios nos libre de no quedar entre los cuatro primeros. No jugar la "Champions" la temporada próxima sí que sería grave. Y quiero agradecer a los jugadores que se están esforzando al máximo y hacen lo humanamente posible.
-Sí, pero ese es el gran problema, que ni con la mejor actitud son capaces de ganar al Arsenal, al Valencia... Es una realidad que este equipo no da más de sí.
-Me dicen los técnicos, con los que he hablado, que tristemente el equipo va a mejorar ahora, porque sólo jugaremos los domingos... Yo no me desanimo, todavía no he perdido como presidente. Ganamos al Atlético y empatamos con el Arsenal y el Valencia, aunque, por desgracia, también soy consciente de que, aunque ganemos todo, tampoco vamos a ganar nada. Nuestro objetivo es continuar un proyecto y reformar lo que no funciona.
- Es evidente que el capítulo deportivo es el que le preocupa y le ocupa porque es el que ha fracasado en los tres últimos años, ¿por dónde comenzará la nueva casa, por un director deportivo que sea quien proponga el nombre del entrenador o por éste directamente?
-Por los dos... Intento buscar las dos cosas a la vez. Y antes de quince días espero tener ambos... No tenemos tiempo para esperar más. Tenemos que preparar el mejor proyecto posible lo más pronto posible. Debemos llegar al final de temporada con casi todo hecho y, luego, esperar al Mundial por si sale algo de última hora que también podamos incorporar, pero la plantilla debería estar casi hecha. Queremos ser señores con todos. Y que si firmamos unos acuerdos sean firmes y no lo haremos a espalda de nadie. Hablaremos con los interesados y sus clubes.
-Pero a lo peor al director deportivo no le gusta el entrenador...
-No se preocupe. Le gustará. Se llevarán bien y se complementarán. Son dos personas que se conocen y que son cercanas, pero no puedo decir más. Debemos tener mucha prudencia para que no se estropee nada.
-Da la sensación de que ya los tiene firmados. ¿Son Hierro y Capello?
-No, no, no, no, no, no, no, no....
-A ver si luego se arrepiente de tanta negación y le pasa como a Florentino con el "never, never, never"...
-No. Es evidente que todos estos asuntos los voy a llevar personalmente yo y después se los propondré a la Junta, que es la que decidirá.
-¿Su mano derecha se fía de su mano izquierda?
-Sí, y de la del centro.
-¿Y se fía de los que le rodean?
-Creo conocer a todos y les agradezco la confianza que han depositado en mí.
-¿No nota más moscones a su alrededor desde que es presidente?
-Sí, pero en el sentido cariñoso, porque siento el calor de la gente. Me dicen que estoy muy serio, pero no lo soy. Quiero estar a la altura de las circunstancias y la responsabilidad que tengo es para estarlo. Todo es mucho más difícil porque vengo detrás de Florentino.
-¿Se da cuenta de que por mucha experiencia que tenga en el mundo de los negocios, lo que a usted le espera es totalmente distinto?
-Sí, el fútbol no se parece en nada al resto de las cosas, pero tengo capacidad de convicción. Voy de frente y por derecho.
-Sí, pero a lo peor ahora tiene que decirle a Ronaldo, a Zidane, a Roberto Carlos... que no cuenta con ellos.
-Lo haré desde la normalidad y la cordialidad, pero también con eficacia. Y si tengo que elegir entre cordialidad y eficacia, primero la eficacia. Seguro. Siempre es mejor desde el convencimiento que desde la imposición. Tendremos que buscar lo mejor para los dos, las mejores fórmulas. Seremos respetuosos con los contratos, pero inflexibles con lo que haya que hacer. No me temblará la mano.
-Muchos se van a sentir perjudicados, les puede echar del Madrid...
-No estoy aquí para perturbar a nadie, pero si es bueno para el club habrá que hacerlo.
-Se apunta, entonces, a la revolución.
-No. Me apunto a la continuidad y a la reforma, no a la ruptura. Y la reforma será tan grande como sea necesaria. Y es urgente. Intentaremos trabajar desde el consenso, pero sabiendo lo que queremos.
-¿Y qué quiere?
-Grandes jugadores que sientan los colores. Va a prevalecer el Real Madrid club de fútbol. Queremos formar el mejor equipo, que a veces no son los once mejores jugadores. Queremos que el equipo vaya creciendo año a año. Que sea mejor cada temporada. Que los jugadores crezcan en nuestro club. Y debemos formar un equipo equilibrado entre talentosos y combativos y con esto no quiere decir que los talentosos no luchen. Algo parecido a lo que se vio en los tres primeros años de la era Florentino.
-Sí, pero de 18 títulos mayores, seis Ligas, seis "Champions" y seis Copas, sólo ganaron tres, dos Ligas y una Copa de Europa.
-Y una Intercontinental, ¿o la Intercontinental no es un título mayor?
-Pues no...
-A lo peor no se ganaron tantos títulos, pero fueron tres años de disfrute. El mismo año de Queiroz, hasta aquella maldita final de Copa contra el Zaragoza, el equipo jugaba muy bien y el Bernabéu disfrutaba. Todo se vino abajo porque la plantilla era muy corta... y eso es lo que no vamos a permitir ahora. La afición del Bernabéu está acostumbrada a ganar y quiere espectáculo. Y se lo vamos a dar.
-¿No se siente perseguido por la sombra de Florentino?
-Todo lo contrario, no sólo no me pesa, sino que me da vitalidad e ilusión. Nunca haré ni diré nada que le pueda perjudicar. Es de bien nacidos, ser agradecidos y ojalá se pueda decir de mí lo que yo ahora digo de él.
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