
Sólo una debacle azulgrana impediría el tercer título consecutivo. Aunque lleva varias semanas con serias dificultades para batir a sus rivales, sobre todo lejos del Camp Nou. Lo que siembra dudas.
VMT -12:42:41 - 17/04/2007
El Barça aprovechó a la perfección el pinchazo del Real Madrid en Santander y el duelo directo entre el Valencia y el Sevilla para obtener una ventaja al frente de la Liga que le permitirá disponer de una jornada de tregua en la que nadie podrá arrebatarle el liderato. La carambola final ante el Mallorca dejó muy satisfecha a la plantilla azulgrana. A todos salvo a un Deco revelador. Tras la victoria ante el conjunto balear, el brasileño nacionalizado portugués se mostró contundente. "Está temporada está siendo más larga porque nos la estamos pasando apagando fuegos", advirtió.
El Barça está tocado. Lleva varias semanas con serias dificultades para batir a sus rivales, sobre todo lejos del Camp Nou. A las circunstancias meramente deportivas se le añaden un sinfín de conflictos internos que impiden que su fútbol brille con la fluidez de antaño. Pese a su irregularidad, su suficiencia le permite dominar la Liga gracias también a los constantes tropiezos de unos rivales incapaces de aprovechar los errores de los azulgrana.
Bajo esta tesitura, la victoria ante el Mallorca ha agrandado la ventaja del Barça. Los cuatro puntos sobre el Sevilla a ocho jornadas del final se adivinan como un sólido colchón si la Liga sigue por los derroteros de la mediocridad. Además, la rocambolesca acción de Fernando Navarro ha insuflado nuevos ánimos a una plantilla decidida a conquistar su tercera Liga consecutiva.
El Barça dibujó ante el Mallorca una notable mejoría de actitud. Pese a esbozar un fútbol demasiado plano, su corazón le empujó hacia la victoria. Le ayudaron su fortaleza mental y también la parada de Valdés y el carrerón final de Deco forzando la falta que daría lugar al tanto del triunfo. Los gestos de rabia y de felicidad de la plantilla azulgrana tras sumar tres puntos más advierten de que el equipo está decidido a superar cualquier inclemencia para darse un nuevo baño de campeón.
Esperando al "crack"
Para alcanzar su objetivo le acompaña la aparente benevolencia de su calendario. El Barça afronta las ocho últimas jornadas contra rivales teóricamente asequibles. Su enfrentamiento ante el Atlético de Madrid es su visita a domicilio más compleja. Los otros encuentros fuera del Camp Nou le medirán al Villarreal y a los dos últimos clasificados, Real Sociedad y Nàstic. En casa, los azulgrana recibirán a Levante, Betis, Getafe y Espanyol.
Además de un asequible panorama, el Barça contemplará desde la lejanía cómo sus rivales dirimen sus fuerzas en choques directos, ya que el Real Madrid debe medirse en el Bernabéu tanto al Valencia como al Sevilla.
Para cerrar la cuadratura mágica azulgrana, el domingo, a partir de las 21.00 horas, El Madrigal presenciará el regreso de un Ronaldinho más motivado que nunca tras pasarse una semana reactivando su físico. La vuelta del brasileño se antoja como decisiva para un Barcelona necesitado de su máxima estrella. Su concurso aparece como fundamental para que los azulgrana amarren el título de Liga, sobre todo si son capaces de mejorar su rendimiento como visitantes.
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