
Fueron setenta minutos de palabrería en los que Txiki Beguiristain y Marc Ingla repitieron una y otra vez el mismo discurso, carente de autocrítica y muy en la línea que marcó la noche del domingo Joan Laporta ante las cámaras de TV3.
VMT -08:43:06 - 20/05/2008
Al parecer, todos asumen sus responsabilidades, pero los dardos se clavan en la figura del destituido Frank Rijkaard y en la cabeza de algún que otro jugador poco comprometido con la causa. De los jefes, de los que supuestamente toman decisiones, nadie se plantea dimitir.
Le tocó al vicepresidente deportivo y al secretario técnico dar la cara y aguantar las inquietudes de los periodistas a los que tanto temía el presidente. Se plantaron puntuales a la cita y escurrieron el bulto con justificaciones insustanciales, lanzando balones fuera en todas las cuestiones comprometidas. Tanto uno como el otro prometieron un proyecto ilusionante, capaz de renovar el barcelonismo de la gente, pero se olvidaron de desarrollarlo y exponer los principales puntos de acción: «Habrá una renovación profunda», se limitó a comentar Txiki Beguiristain, que cuenta con todo el apoyo de una Junta que casualmente ha destituido a su homólogo del baloncesto por la falta de resultados.
El fracaso del Barcelona en la presente temporada, según Ingla, se resume en «dos errores defensivos» que privaron al equipo de la final de la Copa y de luchar mañana en Moscú por alzar la tercera «Champions». «La temporada ha sido del todo insatisfactoria y la responsabilidad es de los jugadores, el cuerpo técnico, la secretaría técnica y la Directiva», puntualizó el vicepresidente.
Pero hay mucho más. En el paro ya está Frank Rijkaard, que pasa de adorado a llevarse todos los palos: «Por nuestra parte no ha habido ni negligencia ni autocomplacencia. Hemos estado muy encima de los jugadores, hemos hablado con ellos y también con los técnicos, pero no han sabido salir de esta situación. Se les dio una segunda oportunidad y no han sabido gestionar el equipo», sostuvo Ingla, cuya teoría apoyó Beguiristain: «Yo confiaba en ese grupo. Pensaba que Rijkaard se merecía la oportunidad de dar al club una segunda «Champions» sabiendo que quizás estábamos obligados a hacer un cambio».
Corroborando las palabras de Laporta, Ingla confirmó que se ha aplicado el código interno y que se han impuesto multas -ni desveló los motivo ni las cantidades-. En este sentido Txiki aseguró que una de las principales premisas que solicitó Pep Guardiola para aceptar el cargo de entrenador era la de controlar directamente el vestuario sin interferencia alguna.
Mientras, la moción de censura supera ya las 2.000 firmas, la Junta sigue trabajando en renovar el vestuario y Txiki confirmó que el fichaje de Gerard Piqué está muy avanzado. También lo están el de Dani Alves y el de Keita.
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