Buscador ofrecido por Google

fútbol - primera

El fútbol se juega en la tele

El enfrentamiento entre Sogecable y Mediapro por los derechos de retransmisión de los partidos destapa otra guerra entre ambas empresas que trasciende el ámbito deportivo.

Vocento VMT -09:35:10 - 21/09/2007

Cuando un aficionado al fútbol enciende el televisor para ver un partido ni se imagina la guerra empresarial y jurídica que se ha librado los días previos para que la señal llegue a su casa con nitidez. Los jugadores surgen en la imagen como resultado de una nueva batalla semanal en los despachos en la que hay mucho dinero de por medio y en la que sus principales contendientes, Audiovisual Sport -participada mayoritariamente por Sogecable- y Mediapro -accionista de control de La Sexta-, no están dispuestos a ceder ni un ápice de terreno. Y es que las retransmisiones futbolísticas -claves para el sostén financiero y para el prestigio de determinadas cadenas- ‘esconden’ un complejo entramado económico y legislativo con múltiples ramificaciones. Un terreno exclusivo para los expertos y opaco para el ciudadano de a pie, que sólo quiere saber el botón del mando a distancia que tiene que pulsar el sábado o el domingo para disfrutar del deporte del balón.

El fútbol en España tiene un componente social tan importante que ha sido declarado de interés general por ley, una característica "casi inédita" en el ámbito internacional, como subraya Igor Mintegia, vicedecano de Derecho de la Universidad del País Vasco (UPV), sección Vizcaya. Esa singularidad, vigente desde hace una década, obliga a retransmitir en abierto al menos un encuentro de Primera cada jornada. Éste es el motivo por el que Audiovisual Sport, ‘propietaria’ casi en exclusividad de los derechos de imagen en los últimos años, tenía que ceder parte de ellos para garantizar que un partido llegara a todos los hogares del país. Se trata del tradicional choque de los sábados por la noche -antes a las nueve y ahora a las diez-, que hasta la campaña 2005-2006 se podía ver a través de los canales autonómicos (Forta) y que, después, pasó a La Sexta tras el acuerdo suscrito por Audiovisual Sport y Mediapro.

El convenio le costó a esta última 150 millones de euros y su cumplimiento -o incumplimiento, según la empresa a la que se le pregunte- está detrás de la guerra sin cuartel declarada este año entre Sogecable y Mediapro. Según la sociedad del grupo Prisa, su ‘competidora’ aún le debe 56 millones de los pactados en aquel contrato, una deuda nunca admitida por la productora catalana presidida por Jaume Roures. El conflicto se dirime en todos los niveles posibles -jurídico, empresarial, mediático, publicitario y judicial- y, lejos de resolverse, se encona cada día más. Ambas partes se han enzarzado en una disputa con comunicados de ida y vuelta en la que si una considera que algo es blanco, la otra lo ve negro por sistema, y viceversa. Hasta la propia Liga de Fútbol Profesional (LFP) ha intervenido en el asunto para tratar de forzar una tregua. Sus intentos siempre han terminado en fracaso.

En plena ‘crisis’ surgió otro elemento que ha desestabilizado aún más la situación. El Tribunal de la Competencia dictó una sentencia en la que abría la posibilidad a todas las plataformas a negociar los derechos televisivos con los equipos; es decir, que Audiovisual Sport perdía la ‘exclusividad’ que mantenía en esta materia. Al amparo de esta resolución, Mediapro tiró de chequera y se fue a buscar directamente, entre otros, a los dos conjuntos con más tirón popular y mediático: el Barcelona y el Real Madrid. Para los clubes los ingresos por permitir las retransmisiones son fundamentales. Con ese dinero se aseguran una elevada cantidad económica a corto plazo que les oxigena para hacer frente a las fuertes ‘pérdidas’ que suelen acumular en pretemporada, cuando el mercado de fichajes está en su máximo apogeo.

Los dos prismas

A la hora de emitir un partido, no hay problema cuando los dos equipos en liza ‘pertenecen’ a la misma empresa. ¿Pero qué sucede cuando un club es de Sogecable y el otro de Mediapro, como a veces ocurre en la actualidad? En teoría, las dos empresas propietarias de los derechos están obligadas a alcanzar un consenso, pero con el panorama actual ese pacto es impensable. Y entonces surge otra pregunta: ¿Cómo es posible que los partidos puedan todavía verse si no hay acuerdo? La respuesta es bien distinta según el prisma con que se mire. Según Sogecable, La Sexta se aprovecha de la señal para emitir los partidos en abierto sin su consentimiento. La cadena ‘verde’, sin embargo, apela a sus derechos sobre uno de los dos equipos para justificar las retransmisiones.

Este galimatías jurídico ha quebrado el habitual ‘sillón ball’ de los españoles: partido en abierto el sábado, pago por visión en la tarde del domingo y encuentro en Canal Plus a las nueve de la noche. Los horarios de los choques y en qué canal se pueden ver se convierten cada semana en una novela por entregas con capítulos cambiados de orden. Que si el sábado en abierto, que si el domingo tantos en abiertos y otros de pago, que si el de pago ahora es en abierto, que si no hay fútbol televisado... Un lío incomprensible para la gran mayoría de los ciudadanos que sólo puede desenredarse con un acercamiento entre las partes en litigio. En este contexto esa reconciliación parece improbable. De hecho, Sogecable ha demandado a Mediapro, que ha anunciado un acuerdo con 39 clubes de Primera y Segunda a partir de la temporada 2009-2010.

Los expertos coinciden en que hay mucho dinero en juego y en que ambas empresas están condenadas a entenderse. "Es cuestión de tiempo. Se firmará un acuerdo y volverá la paz. No llegará la sangre al río... hasta la próxima", sostiene el jurista Igor Mintegia. El vicedecano cree que este enfrentamiento no se hubiera producido si el deporte hubiera sido otro. "El fútbol es un elemento más de la vida social y el ciudadano está acostumbrado a verlo en abierto", recuerda. Y es que son muchos los países en los que las retransmisiones deportivas de máximo nivel, incluidos los partidos de fútbol, son de pago. Según Mintegia, "la lucha" entre Sogecable y Mediapro "va más allá del fútbol" y es sólo "la punta de lanza" de la pugna que mantienen ambas sociedades "en muchos ámbitos para ocupar el mismo espacio".

Los clubes, callados

La confusión ha alcanzado tintes kafkianos. El mejor ejemplo se ha producido esta misma semana. El lunes la Liga anunció que todos los partidos del domingo se disputarían a las ocho de la tarde. Conclusión: el encuentro del Plus de las nueve desaparecía y la cadena tendría que competir con el PPV, de la misma plataforma. Al día siguiente la Liga anunció un principio de acuerdo entre Audiovisual Sport y Mediapro para reconducir el conflicto y cambió los horarios de la jornada para recuperar la fórmula de retransmisiones tradicional. Sin embargo, la empresa participada por Sogecable desautorizó a su director general, Daniel Murgalef, y desmintió la tregua. Vuelta a empezar y los horarios de los encuentros en el aire, con el perjuicio que ello supone para los espectadores y también para los propios equipos.

Por el momento los clubes permanecen callados porque ‘se deben’ por contrato a la plataforma o a la productora. Pero el baile de los horarios les afecta en una doble vertiente: en la propia preparación de los partidos -no es lo mismo jugar a las cinco de la tarde que a las nueve de la noche- y en la organización de los viajes y desplazamientos. El aficionado al fútbol se mantiene a distancia de este enredo audiovisual, que va camino de convertirse en un culebrón de guión retorcido y en el que Sogecable ya ha pagado con pérdidas en Bolsa. Este fin de semana el amante del deporte del balón encenderá el televisor para disfrutar de la Liga y los tambores de guerra le sonarán lejanos cuando sus ídolos salgan a escena. En los despachos, sin embargo, la batalla continúa.

Añadir comentario

Comentarios

  • /
  • 05/10/2007 - 02:54:38

PASATIEMPOS
PASATIEMPOS

¿Te atreves?

Descubre a...
Descubre a...
Diego Capel

El nuevo objetivo de Juande Ramos es un joven sevillista.

El Personaje
El Personaje
Sergio Ramos

Se ha convertido en uno de los imprescindibles de los blancos.

El Personaje
El Personaje
Dani Güiza

Es una de las novedades de la lista de Aragones para jugar con la roja.

El Personaje
El Personaje
Albert Riera

¿Sabes que el Espanyol le descartó y luego le repescó?

El personaje
El personaje
David Silva

¿Sabes que el Real Madrid le descartó por ser demasiado bajito?

El personaje
El personaje
Christoph Metzelder

El Real Madrid presenta al alemán en sociedad. Mira las fotos

El personaje:
El personaje:
Gabi Milito

El Barça ya tiene Mariscal para el vestuario. Descúbrele.

El personaje:
El personaje:
Diego Forlán

El ariete charrúa es la nueva sensación rojiblanca.