
En el próximo mes, el Real Madrid se mide a Villarreal, Almería, Valladolid y Betis, mientras que el FC Barcelona visita San Mamés, el Pizjuán y La Romareda.
VMT -10:11:38 - 22/01/2008
Con unos guarismos sin parangón desde Miguel Muñoz, Iker Casillas dispuesto a entrar en el "Guinnes", Van Nistelrooy casado con el gol, Raúl rejuvenecido, y un equipo que no maravilla pero tiene el espíritu de los campeones, es solidario y sabe adaptarse a todos los registros, el Real Madrid tiene todo a su favor para pasearse en el camino hacia su 31ª Liga. Hasta el calendario parece su aliado, aunque las liebres saltan cuando menos se espera.
Tras dar otro golpe de efecto en el Calderón, si bien el feudo "colchonero" es el más propicio para los merengues en la última década, los madridistas ya se ven campeones si no fallan en su fortín del Bernabéu. De puertas para afuera insisten en que aún quedan 18 partidos por delante, que las dificultades aumentarán cuando haya que compaginar Liga y "Champions" y que el Barça está capacitado para encadenar victorias, pero dentro del vestuario existe la convicción de que la Liga está en el bote y se puede cerrar en un mes. Y por eso festejaron con desaforados gritos de euforia la estocada del Manzanares.
Dieciséis victorias, dos empates, sólo dos derrotas, 50 puntos, siete puntos de ventaja sobre el Barça, 43 goles anotados, más que nadie, y sólo 14 recibidos, uno más que los azulgrana. Cifras estratosféricas e indiscutibles, no como un juego con tendencia cada vez más "capellista" y contragolpeadora.
Diez en casa y ocho fuera
Al Madrid, que lo ha ganado todo en casa, le quedan diez partidos en casa y ocho fuera, ninguno ante los considerados grandes. Antes de enfrascarse en el doble duelo de la Liga de Campeones contra el Roma, el campeón disputará unos choques propicios que, siempre sobre el papel, le deberían servir para, como mínimo, mantener las diferencias. Recibe al Villarreal en el peligroso duelo del próximo domingo, pero después sale a Almería, se enfrenta al Valladolid en Chamartín y se desplaza al Ruiz de Lopera.
En ese período, el Barça afronta tres salidas peliagudas a San Mamés, Sánchez Pizjuán y La Romareda, y recibe a Osasuna dentro de un par de semanas. El disgusto de caer en la Copa del Rey -ya son 15 años sin este título- se convierte en una ventaja del Madrid para conseguir otras metas. Mientras Barça y Villarreal, sus perseguidores, dirimen este jueves un apasionante y duro choque en el torneo del K.O., los madrileños verán los toros desde la barrera.
Iker, tras el "Guinnes" de Abel
Van Nistelrooy convierte en oro casi todo lo que toca -suma 12 goles, uno menos que los "Pichichis" Diego Milito y Luis Fabiano-, el capitán reclama sobre el césped su regreso a la selección y hasta el desequilibrante Robinho trabaja a destajo, pero es Iker el sostén blanco. Nadie le discute ya como el jugador más desequilibrante de la Liga. Es, con diferencia, el guardameta al que más rematan y ya totaliza 91 paradas, seguido por el bético Ricardo (72), y 179 intervenciones. En cambio, el Madrid no está entre los cinco equipos que más disparan a puerta.
San Iker mantuvo su portería a cero por sexto partido consecutivo y ya acumula 559 partidos sin encajar un gol, su récord personal en Primera. Desde que su ex compañero Munitis le batió el pasado 2 de diciembre, en el 3-1 ante el Racing del Bernabéu, nadie le ha vencido. El guardián de la selección se ha convertido en un gigante que se halla a partido y medio de superar el récord de imbatibilidad de un portero del Madrid. Lo mantiene Cañizares (710 minutos) desde hace diez temporadas.
A este paso, Casillas va camino de pulverizar el récord "Guinnes" del que presume el toledano Abel Resino, quien en 1991 estuvo la friolera de 1.275 minutos -13 partidos de Liga- sin ser batido en el Atlético. El registro anterior (849 minutos), lo firmó en el Barça Miguel Reina, el padre del actual guardameta del Liverpool. Para San Iker no hay imposibles, si acaso milagros.
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