
Vive Barcelona con la certeza de que sólo la Champions camuflaría otro ejercicio decepcionante y resta los días para que llegue la eliminatoria ante el Schalke. Muy pocos confían en la remontada liguera y más después del batacazo copero.
VMT -08:07:41 - 24/03/2008
Hay optimistas como Joan Laporta, que piensa que lo del jueves en Mestalla es una demostración de que este equipo puede ganar la Liga de Campeones -lo dice él-, pero el sentir general es otro. De ahí que el Camp Nou vote hoy la gestión de este equipo con la visita de un Valladolid necesitado por las urgencia de los puntos. Otro partido trampa que lidiar mientras el pueblo busca el pañuelo en su bolsillo por si hoy toca marea blanca en las gradas.
Se ahorrará el referéndum Ronaldinho, que sigue invisible. Han vuelto las molestias en el aductor derecho, las mismas que le impidieron jugar en Almería sin que los médicos diagnosticaran lesión. Las mismas que sí le permitían jugar en Valencia ya que el partido era relevante, aunque Rijkaard no recogiera el guante y le dejara en casita. El caso es que se queda fuera por enésima vez de la lista y ya nadie, absolutamente nadie, cree en su resurrección.
Ayer se le preguntó a Rijkaard si el brasileño se había entrenado bien y en condiciones después de que se hiciera público que un día de la semana pasada llegó algo perjudicado. La respuesta del holandés es definitiva: «Hoy sí».
Más noticias de Primera