
Las cifras mareantes que se están barajando en el posible traspaso de Cristiano Ronaldo al Real Madrid podrían quedarse en una anécdota si el jugador opta por acogerse a una cláusula especial del Reglamento de la FIFA.
VMT -08:08:05 - 24/05/2008
Las cifras mareantes que se están barajando en el posible traspaso de Cristiano Ronaldo al Real Madrid podrían quedarse en una anécdota si el jugador opta por acogerse a una cláusula especial del Reglamento de la FIFA por la cual tan sólo debería indemnizar al Manchester con 13 millones de euros, los correspondientes al resto del salario estipulado en su contrato, que finaliza en 2012.
En febrero de este año, el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) dictaminó que un jugador, en este caso Andy Webster, podía rescindir su contrato unilateralmente mediante el pago de una indemnización acorde al valor residual de su contrato, siempre que no se encuentre dentro de lo que la FIFA llama el «período protegido». Este intervalo se refiere al tiempo que debe pasar para que un jugador pueda ejercer ese derecho, y que son tres años en caso de futbolistas menores de 28 años y de dos si son mayores de esa edad. Ronaldo, que llegó al Manchester en 2003, ya habría cumplido ese ciclo de tres años.
Webster, jugador del Wigan inglés, fue el primero en hacer uso de esa cláusula, que figura en el artículo 17 del Reglamento de traspasos de la FIFA, en mayo de 2006. El futbolista había llegado al Hearst en 2001, con un contrato que le vinculaba con el club escocés hasta junio de 2007. El interés del Wigan y la falta de acuerdo entre los clubes obligó a Webster a acogerse a esa cláusula.
Dos años después, la sentencia del TAS le dio la razón al escocés y abrió una puerta para los futuros traspasos, aunque por el momento ningún jugador ha optado por este método para forzar su salida de un club. En su momento, la FIFA se declaró "consternada" por esta resolución, ya que, según su presidente Joseph Blatter, las consecuencias podrían "ser muy graves".
El G-14, en contra
Quizá por eso, Blatter impulsó un acuerdo entre los clubes más poderosos de Europa, los que integraban el llamado G-14, para que ninguno hiciera uso de este método. Un acuerdo tácito que la mayoría acató, aunque ninguno lo hiciera de forma oficial. Al Real Madrid se le abre ahora esta puerta que, en principio, sólo se plantearía utilizar si el Manchester se cierra en banda a un posible traspaso, ya que desde el conjunto blanco no se quiere estropear las buenas relaciones que hay entre ambos clubes.
De todas maneras, esta sentencia del "caso Webster" está llamada a marcar un antes y un después en el mundo del fútbol, como ya ocurrió hace unos años con el "caso Bosman", que permitió que los futbolistas con pasaporte comunitario no ocuparan plaza de extranjero en los equipos de la Unión Europea. Aquello supuso un terremoto para el mundo del fútbol, que puede sufrir una nueva sacudida si Cristiano Ronaldo decide hacer uso de ese derecho. La pelota está en su tejado.
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