
La épica volvió al Bernabéu y gracias a eso, el Madrid se proclamó campeón de la Supercopa de España, tras un encuentro que pasará a la historia del fútbol, ya que el conjunto blanco remontó un choque que tenía perdido con nueve jugadores.
VMT -00:34:21 - 25/08/2008
El partido estuvo marcado por las tarjetas rojas que se "inventó" Iturralde González, el árbitro del encuentro. La primera fue para el holandés Rafael Van der Vaart al borde del descanso, en una acción donde el arbitro del encuentro, quiso quitar el protagonismo del partido a Robinho y sacó una roja que rompió de cuajo el choque. La segunda más de lo mismo; doble amonestación a Ruud Van Nistelrooy y el Madrid con dos menos.
En la primera hasta la expulsión de Rafael, ni el Real Madrid, ni el Valencia estaban disputando un buen encuentro, pero en una jugada aislada, la perla canaria David Silva se sacó un disparo que sorprendió de pleno a Íker Casillas, y puso por delante al equipo "che".
Una segunda parte imprevisible
El Real Madrid afrontaba la segunda parte con un jugador menos y con un rival crecido por la ventaja de dos goles que llevaba en la eliminatoria. A priori nada que hacer. Pero en esos momentos, cuando nadie se lo espera, despierta la bestia, despertó el campeón. En esta ocasión de una forma más épica aún, con nueve jugadores.
El empate fue obra de Van Nistelrooy, tras transformar un claro penalti de Albiol. El segundo lo consiguió Sergio Ramos en un córner, y el tercero y el cuarto fueron para los suplentes, De la Red y Higuain. El Bernabéu ni se lo creía. Antes del final y para dar más emoción aún al partido Morientes puso el 4-2 en el marcador. La temporada de fútbol en España no ha podido empezar de una forma más emocionante. Lo bueno acaba de empezar.
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